La desnudez forzada impuesta por agentes estatales es una forma de tortura

La Primera Sala de la Corte determinó que tortura sexual es la violencia sexual infligida sobre una persona que degrada o daña físicamente el cuerpo y la sexualidad de la víctima, atenta contra su libertad, dignidad e integridad física y psicológica, causa sufrimiento físico y/o psicológico, con el fin de obtener una confesión, castigar o intimidar a la víctima o a un tercero.

La desnudez forzada en contextos de detención, custodia o en cualquier ámbito donde la acción de agentes estatales recaiga en personas civiles y se cometa con la finalidad de humillar, castigar, intimidar o reforzar estereotipos discriminatorios de género respecto a las funciones y roles de las personas de acuerdo con su identidad sexo-genérica, se considera como tortura sexual.

Tesis de jurisprudencia 84/2023 y 85/2023 (11a.)